Monday, November 17, 2014

Pequeña Casa en la Pradera -Los Alamos-

            Una Pequeña Granja en Los Álamos.
  
 Hacen tres meses que Xenia ha comenzado a armar  su pequeña y acogedora casita, la que hemos llamado la pequeña casa en la pradera porque  se percibe tal sensación, la de estar en una pradera.  Y es que está emplazada  en el centro de  un gran  sitio  rodeado de árboles, en la calle principal de Los Álamos  y a una cuadra de la plaza, sin embargo pareciera estar en pleno campo.
            Lo que nos ha sorprendido, es el avance que ha logrado en tan poco tiempo y ya en estos primeros pasos, podríamos hablar de una pequeña granja. Hemos visitado este sábado 15 de noviembre 2014, a lo que hemos visto nacer y nos ha impresionado cómo en tan poco tiempo ha logrado desarrollar  un jardín, un huerto y un zoológico.
            Xenia, dice que todo ello es algo que ha soñado siempre, porque le encantan los animales, pero además, está pensado para recibir los frutos  que todo ello otorga y que se ha propuesto desde que tuvo la  posibilidad y autorización de edificar en terreno de sus padres, como por ejemplo, los  resultados  del huerto en las hortalizas, en su jardín plantas ornamentales y flores para adornar su entorno. Una enorme variedad de cactus y suculentas  que adornan la terraza y en el interior, una gama de kalanchoes de distintos colores.
            Como si esto fuera poco, está formando un granero  en el que tiene, gallinas, gallos y pollos para extraer los huevos y  preparar  los ricos queques y postres. Los patos para el  rico asado,… o no...?? 
Los conejos para mascota o... -escabechado que siempre está en la mente del comedor de conejos y que ella no va a saber-  los hermosos cuyes, simples  y angora y el infaltable perro y  gato.
            Pero todo no ha sido felicidad, porque lo malo siempre está presente en toda historia, y como dicen que el “hombre tiene un día bueno y uno malo”…de todo lo bueno, aquí está lo malo. Claro porque, un día  temprano en la mañana…se les escapó una tortuga…  lo pueden creer?...¡Una tortuga…! Cuando Diego lo supo… soltó la carcajada repitiendo...¡ Una Tortuga!...

            Su compañera, de tristeza murió al segundo día… no lo podíamos creer como fuese posible, se les haya escapado una Tortuga¿…?    Sin embargo, ocurrió en esta pequeña granja alameña, cuyos dueños, -Xenia y Leamsi-  no  pudieron alcanzar y nunca más vieron ni siquiera su caparazón.

1 comment:

ana teran said...

muy buena historia es la segunda que leo y me pareció muy buena y ciertas cosas divertidas y al igual que diego tuve la misma reacción cuando leí el párrafo que se les escapo la tortuga, estas cosas solo le pasan a ellos al parecer..
Muy buen blog felicidades.